miércoles, 6 de noviembre de 2019

Luces de bohemia: valoración en relación con su contexto histórico y literario

Sigue una propuesta para responder a la pregunta 5b de la EvAU si la lectura anterior al 39 ha sido Luces de bohemia. Reformula redacciones tomadas de aquí y de allá. Sin tratarse de un modelo, puede serviros de referencia.




5b. Aspectos más relevantes de Luces de bohemia en relación a su contexto histórico y literario.

Ramón del Valle Inclán publicó por primera vez Luces de Bohemia en 1920 y en 1924 sacó a la luz su redacción definitiva en quince actos.

En  la obra se aprecian los conflictos políticos y sociales de la segunda década del siglo XX, cuando el sistema de turno de partidos con el que se rigió el país entre 1875 y 1923 entró en crisis por varios motivos (la corrupción, los desequilibrios sociales y los fracasos en la guerra de Marruecos, entre otros). Todo ello desembocó en la dictadura del general Primo de Rivera (1923-1929), surgida con el permiso de Alfonso XIII, lo que acabaría por motivar la abdicación del rey y la proclamación de la Segunda República en 1931.

Luces de Bohemia se inscribe en el esperpento, subgénero teatral creado por el propio Valle Inclán que parte de una deformación deliberada de la realidad para expresarla de manera más cruda, eficaz y artística. Constituye el intento innovador más importante del teatro español anterior a 1939.  Dos son los temas básicos de la obra: la vida bohemia de los escritores de principios de siglo y la realidad española presentada de forma muy crítica y pesimista, en el que todas las clases sociales se presentan denigradas.  El protagonista, Max Estrella, lo expresará con algunas de sus afirmaciones en el acto XII  ("España es una deformación grotesca de la civilización europea") al final de un recorrido nocturno que concluirá con su muerte a las puertas de su casa.

Estrella es un antihéroe, bohemio, borracho y ciego, que conserva a pesar de ello su dignidad y lucidez (seguramente se inspiró en el real Alejandro Sawa). Su lazarillo y supuesto amigo, don Latino de Híspalis, es un cínico que al final abandona al moribundo Max y le quita un billete de lotería con premio que podría haber salvado de la pobreza y el suicido a la familia de Max. En total, intervienen en la obra más de cincuenta personajes, casi todos presentados como caricaturas tras aplicárseles la deformación esperpéntica (hasta la animalización en algún caso).

En esa perspectiva deformante o "deformación sistemática de la realidad" radica gran parte de la novedad formal de la obra, junto a la riqueza de registros del lenguaje, desde el estilo pedante de los modernistas al lenguaje popular que emplean varios personajes. Destacan también las acotaciones, ricas en léxico y con valor artístico en sí mismas. Estas indicaciones, así como la diversidad de espacios y ambientes, hicieron de Luces de Bohemia  una obra difícilmente representable por su propia innovación que no se llevó las tablas en España hasta 1970.

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